17 de agosto de 2015

Encerrona de 3+3 para Castella



Redacción Claver&Egler LSM/José Luis Montes. 

Una encerrona muy exigente para Castella, que requirió de todo su temple y su buena tauromaquia para solventar las embestidas de tres toros ásperos y deslucidos, así como para sacar de los otros tres, un balance artístico de cinco orejas.

Algo más de media entrada en la Plaza de Toros del Puerto de Santa María. 19.30h de la tarde. Sol de media tarde, y ráfaga suave de poniente. Encerrona Solidaria del Maestro Sebastián Castella para la Asociación Síndrome de Down de Sevilla y Provincia.

Primero de la tarde, de Jandilla, un toro castaño, con mucha fuerza, bravío, planteando desde el principio problemas al torero francés, que no estuvo a gusto con el capote. En ningún momento ha respondido con claridad a la llamada. Con la muleta, supo calmar Castella al toro cuando al fin encontró su pitón izquierdo. Con el derecho, y con el viento, tuvo mayores problemas para firmar varios pases seguidos. En el acero no estuvo acertado, tras un primer pinchazo. Aplausos para Castella.
Segundo, Fuente Ymbro, un toro poco obediente. Castella con el capote no consiguió firmar buenos pases de verónica. El picador, se ensañó, uno de los banderilleros al filo de una cogida. Castella de nuevo, volvió a sentirse más cómodo con la muleta, especialmente por el pitón izquierdo. Plantado en el ruedo, Castella brindó buenos muletazos al público que lo premió con ovaciones. Acertado con el acero, aunque hizo falta un descabello. De nuevo, aplausos para el matador.

Tercero de la tarde, de Núñez del Cuvillo, un toro ‘lastimoso’ al principio, como su nombre. Una salida muy lenta la del morlaco, que no propició que Castella se luciese con el capote. El picador no consiguió picarlo, tras dos amagos, le rehuyó. Uno de los banderilleros en el tercio de banderillas tuvo que saltar el burladero. Con muleta por estatutario empezó una buena faena de Castella, en la que sacó a relucir la casta en un principio camuflada de Lastimoso. Templado Castella por el pitón derecho. Acertado con el estoque, aunque no con el descabello para matar al toro, con lo que firma la primera oreja de la tarde.

Con el cuarto, negro zaíno de Vega Hermosa, Castella siguió sin estar a gusto con el capote. Al picar, el toro se llevó puesta la pica, y en el tercio de banderillas la cuadrilla estuvo al quite para evitar una cogida al primer banderillero. El viento, la aspereza del morlaco y las incesantes embestidas, hicieron de esta faena un silencio en la plaza, tras media estocada en el acero. Tímida ovación y pitos al toro, que de ‘Exquisito’ sólo tuvo el nombre.

Por fin, Castella se reencontró consigo mismo y con su capote. Grandes pases de verónica y por chicuelinas para encarar el toro al picador, que en este caso no se ensañó. Laborioso, así se llamaba el quinto, jabonero de Fuente Ymbro, premió la ‘laboriosa’ corrida de Castella hasta ahora. De nuevo el francés, con tres pases de estatutario, reencontró su temple y su tauromaquia al inicio de la faena de muleta. Muy templado el de Béziers por ambos pitones. En el acero, grandiosa estocada final que propicia que el palco otorgue las dos orejas merecidas y que el público aplauda al francés por bulerías. Magistral Castella.


Con el sexto, de Núñez del Cuvillo, Castella intentó enseñarle el capote, que sólo lo encontró por el pitón derecho. Buen tercio de banderillas. Ya con muleta en mano, el francés inició con pase cambiado por la espalda. Un pisotón del toro en el pie derecho de Castella no le impidió de nuevo encontrarse como siempre con la muleta, con series muy templadas, y circulares por la espalda de gran naturalidad. Tras toda una tarde buscando lucirse, el maestro lo consiguió, también con el acero, con una estocada de temple hasta el final. Otras dos orejas. El Puerto cayó rendido a los pies del torero tras una laboriosa encerrona en su plaza.