11 de marzo de 2015

La Esperanza de Triana estrenará una marcha de Riqueni


PasionenSevilla.tv

Su familia ha llevado la cruz de guía de la Esperanza de Triana desde hace varias generaciones. La llevó su abuelo, su tío y ahora su primo. Todos con el apellido Riqueni. El que ahora da la vuelta al mundo desde la calle Fabié con una guitarra a cuestas. A Rafael la Esperanza le pegó arañazos desde su niñez y Ella lo hizo cofrade impenitente. A Riqueni le gusta la Semana Santa tanto como el flamenco. Por eso decidió transportar a su bajañí el himno de la ciudad, «Amarguras», una pieza que lleva en su repertorio desde hace veinte años, pero que muchos han descubierto en la pasada Bienal, cuando acompañado de Paco Jarana y Manolo Franco hizo una versión a tres voces que le condujo hasta el Giraldillo a la Maestría, un galardón que sólo tienen los grandes elegidos del flamenco sevillano.

Pero su afición por la música de Semana Santa va mucho más allá de la obra maestra de Font de Anta. Él también ha compuesto marchas, aunque hasta ahora nunca las ha hecho públicas. Se va a estrenar con su devoción. Hace ocho años, mientras pasaba por una crisis de salud de la que ya está completamente restablecido, este genio de la música jonda cogió su guitarra y se puso a componer una pieza pensando en la Esperanza marinera. Cuando la terminó la pasó a una partitura y la tituló «Gitana trianera». Y la guardó. En varias ocasiones, por su vinculación histórica con la hermandad, había comentado a su junta de gobierno que tenía esa obra. Pero por diversas circunstancias, nadie pensó en trasladarla a la banda.

Sin embargo, el actual hermano mayor, Alfonso de Julios, se puso a trabajar hace unos meses y la banda de Santa Ana la incorporará a su repertorio esta Madrugada para tocársela al palio de la calle Pureza. Además, la hermandad ha organizado un acto para este sábado en la capilla de los Marineros para estrenar la obra. Será a las 21:30 horas y tras su interpretación Rafael Riqueni explicará las razones de su composición y su vinculación con la cofradía, que trasladará a las calles de Sevilla la composición de este maestro cuya música ha girado siempre en torno a la ciudad que lo vio nacer. De hecho, Riqueni le ha dedicado toques a las campanas de Santa Ana por seguiriyas, a su calle Fabié por soleá, a las barquillas camaroneras del río por bulerías, al Alcázar por tarantas, al puente por sevillanas, al Monte Pirolo por soleá…

También grabó la «Suite Sevilla» de Albéniz y ahora está ultimando un disco dedicado al «Parque de María Luisa», una composición clásica dedicada a este rincón de la ciudad de la que ya ha estrenado piezas como «Isleta de los patos» o «Cogiendo rosas». Pero desde que en 1994 grabara «Amarguras» e incluso participara en la versión cantada que hizo Enrique Morente, Riqueni es también una figura de prestigio entre los cofrades sevillanos. Aquella versión de la célebre marcha a guitarra la han interpretado después decenas de guitarristas de todas partes. En la última Bienal, de hecho, también la tocaron el granadino Miguel Ángel Cortés y el sevillano José María Gallardo. Su tirón en este sentido es indiscutible, por lo que el genio de Triana decidió hablar con la hermandad hace unos meses para que la banda aceptara su marcha a la Esperanza. Riqueni lo plantea como un favor que la cofradía de los Marineros le hace a él. Su humildad no le deja entender que su prestigio internacional y, sobre todo, la trascendencia de su música habrían convertido en una afrenta el desprecio por parte de sus hermanos.