23 de marzo de 2015

Brillante pregón de Lutgardo García


Redacción Claver&Egler LSM/ Irene Astorga

Ayer, Lutgardo García, quedó anunciada la Semana Santa de Sevilla. Y lo hizo con un texto de brillante factura, sin abuso del artificio y del ripio tan propio de estos actos, si no de una manera sensible, y estimulando los sentidos.

Se trató de un paseo por su memoria, en el que, con un verso exquisito, desgranó cada una de sus emociones, que como el mismo dice: "son experiencias compartidas", donde la figura de su padre tuvo gran peso. Fue un pregón erudito; Lutgardo, dio toda una clase de literatura a los presentes, haciendo constante referencia a grandes autores de la poesía, incluso, "reversionó" a la manera sevillana y cofrade, obras como 'Volverán las oscuras golondrinas...'de Bécquer o el canto a Andalucía de Machado.

Pero la sorpresa nos la tenía guardada para el final. Cuando llegado el final, se encontraba inmerso en una poesía a Sevilla, comenzó a sonar la marcha 'Estrella Sublime' lo que le dio emoción y emotividad a un final que, de por si, lo llevaba en sus versos. Este hecho, supone una novedad en el formato de este pregón, pues no había sonado una marcha durante el pregón en ninguna de sus anteriores ediciones. 

El acto tuvo lugar en el Teatro de la Maestranza, y fue presidido por el Arzobispo de Sevilla, Monseñor Asenjo, y su obispo auxiliar; la junta superior del Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla, con su presidente, Carlos Bourrellier al frente; y la corporación municipal, representada en las personas de el Alcalde, Juan Ignacio Zoido, y su Teniente de alcalde y Delegado de Fiestas Mayores, Gregorio Serrano - que además se encargó, como es tradicional, de presentar al pregonero- además de otras autoridades.

La parte musical quedó cubierta con la interpretación de las marchas 'Valle de Sevilla', marcha elegida por el pregonero, y la tradicional 'Amarguras', considerada el himno de la Semana Santa de Sevilla. 

Sin duda, un pregón a la altura de las circunstancias y las expectativas, el que ha dejado Lutgardo García de regalo literario para la Ciudad de Sevilla.