25 de noviembre de 2014

Zoido y Rivera Ordoñez inauguran la Lonja del Barranco



ABCSevilla

La Lonja del Barranco, la propuesta de Sevilla para dar pulso al turismo gastronómico, ha abierto este martes sus puertas. Este mercado, instalado en las Naves del Barranco, ha sido inaugurado por el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, y por uno de los socios mayoristas del proyecto, el torero Francisco Rivera Ordóñez. Ambos han destacado que este mercado es un proyecto «netamente sevillano», creando un total de 130 puestos de trabajo directos y más de 400 indirectos. «Es un mercado que representa a los andaluces -ha asegurado Rivera Ordóñez durante la presentación-, es para nuestros vecinos, pero también, como anfitriones natos que somos, para los turistas, recibimos a todo el que venga con los brazos abiertos». El alcalde de Sevilla ha destacado por su parte la recuperación de un espacio importante y emblemático como son las Naves del Barranco, un «enclave único junto al Puente de Triana que mejora la oferta turística de la ciudad, con una importante aportación al turismo gourmet», dijo.

De los 20 puestos que conforman La Lonja del Barranco, 18 han encendido hoy sus fogones. Un puesto permanece en obras, el Mushi -que estará dedicado a la comida japonesa con un toque sevillano-, y otro aún no ha sido adjudicado. Las prisas y los nervios del primer día se notaban entre los camareros, cocineros y encargados de los distintos puestos. Muchos sevillanos y turistas se han acercado a La Lonja. Así, en torno a las doce del mediodía, unas 300 personas ya habían pasado por allí. Hay que recordar, tal y como se ha adelantado estos días atrás, que el mercado tiene capacidad para unas dos mil personas, de las cuales, alrededor de 70 se pueden sentar en el interior -muy apropiado para los días de invierno, porque sus cristaleras actúan como un invernadero- y otras 300 en las terrazas que rodean el mercado, con vistas al río Guadalquivir.

Los puestos ofrecen una variedad gastronómica que incluye productos de diferentes nacionalidades. Como la quesería «Cheese Tavern», con quesos de nueve países. Otros, como la «Salmoreteca», combinan tradición e innovación. Como el salmorejo «Mazamorra» -a base de almendras- o el de Tinta al Calamar, cuyo color negro llamaba la atención entre los asistentes. Los productos de primera calidad, de la tierra, y alimentos de origen ecológico forman parte de las cocinas de La Lonjas, como en el «Échale huevos a las papas», cuyo género es ecológico cien por cien. Lo más llamativo entre su repertorio son las papatas negras, su plato «chips», de origen francés.

El término «gourmet» no puede llevar al engaño en cuanto al precio se refiere. Todos los puestos venden sus productos a precios populares, algunos incluso por debajo del precio de mercado, al ser empresas distribuidoras de sus propios productos. Es el caso de la «Marisquería», propiedad de la distribuidora «Distribumar». «Trabajamos con precios que uno puede encontrar en la pescadería de su barrio, incluso por debajo». Así, podemos degustar un plato de gamba blanca de Huelva por nueve euros o cigalas -unos 200 gramos-, por diez euros.

El «take away», o lo que es lo mismo, el «compre el producto y lléveselo a casa», también es una propuesta de La Lonja. Como en Arroz&CO. No sólo tienes la oportunidad de llevarte un plato de paella ya hecho para casa, sino que puedes comprar los productos por separado y los mismos cocineros del puesto le explicarán cómo cocinarlo en casa y qué condimentos añadirle. Bueno, barato y fácil de hacer.


Para beber, los clásicos: Cruzcampo y vino. «La fábrica de Crucampo» ocupa un lugar privilegiado dentro de la Lonja. Con una gran barra, siete trabajadores atienden al público sin descando. Francisco Zambrano, uno de los encargados, cuenta que «aquí se sirve la mejor cerveza. Viene directamente de la fábrica recién hecha, sin esperas, de la fábrica al camión, y de éste a la Lonja. De ahí su nombre, "La fábrica de Crucampo"». «Alberto y Vino», es el otro puesto por excelencia dedicado a quitarnos la sed. Se trata de una vinoteca gestionada por los propietarios de Bodegas Izadi, entre otras empresas. Pero también apuestan por los productos andaluces, como los caldos de Sanlúcar de Barrameda, Jerez y Málaga.