18 de julio de 2014

Entrevista a Rafael Riqueni


Por Jorge Valero Garrido

Rafael Riqueni del Canto, músico precoz, discípulo del Niño Ricardo, causaba ya sensación por su capacidad creativa y sonido característico suyo.  Guitarrista, concertista y compositor sevillano de la quinta del 62, actualmente es uno de los principales nombres de la guitarra flamenca contemporánea en el mundo. Desde su retiro en Cortegana (Huelva)  y en exclusiva para nuestro Magazine se muestra muy ilusionado por reaparecer ante su público de siempre en la próxima Bienal de Flamenco en su ciudad, después de unos años de silencio donde ha madurado como los buenos vinos. Con catorce años ganó los dos principales premios nacionales de guitarra. Recibió el Premio Andalucía de Cultura y el Premio Nacional de la Crítica. 

¿Cuáles fueron tus inicios en la guitarra flamenca?

Yo empecé con la guitarra flamenca por mi padre. Era gran aficionando al flamenco y el me regaló una guitarra corriente que le costó unas quinientas pesetas; fue la primera guitarra que tuve, y empecé a aprender con mis amigos de la calle, que tocaban rumbas, algo por sevillanas. De ellos yo iba aprendiendo lo que podía.  Mis primeros aprendizajes fueron del Niño Ricardo y a Sabicas lo descubro años mas tarde. A los trece años aparece en mi vida Paco de Lucía a través de su trabajo “Fuente y Caudal” y eso fue lo que determinó que yo sea lo que soy ahora mismo. La pérdida de Paco la sentí con una pena muy grande, una persona relativamente joven que tantísimo hizo por la guitarra flamenca en todo el mundo y nos llenó de felicidad. Es muy importante que los guitarristas sepamos mantener la pureza flamenca.

¿Qué consejo le darías a los jóvenes que se inician con la guitarra?

Es importante mantener la pureza en la guitarra y decirle a los jóvenes que escuchen lo antiguo; al Niño Ricardo, Sabicas, Montoya, porque tienen mucho valor, y en el cante:  Tomas Pavón, Niña de los Peines, Manuel Torres, Antonio Mairena, Caracol. Es importante oírlos para tener un acceso previo. Así mismo, la técnica en la guitarra es también muy importante y es necesario conocer el toque para baile, para cante, y para la guitarra de concierto. Actualmente el nivel de guitarra es muy alto, hay mucha más información por Internet,redes sociales, etc. y es más fácil y rápido aprender por lo deben aprovechar eso. En mis tiempos yo tenía que sacar las cosas con un gramófono dándole para adelante y para atrás. Hoy podemos ver en un vídeo incluso las manos, además del sonido.

¿Cómo te encuentras actualmente y en qué estás trabajando después de la presentación de tu obra dedicada al Parque de María Luisa?

De salud me encuentro bastante bien, estoy dando unas “Master class” por toda España de una materia que se llama Armonía y Composición y con las que me siento muy identificado, en el trato de la guitarra flamenca, y eso hace que los guitarristas vayan buscando un material especifico.

Me gusta mucho enseñar y estoy feliz de esa experiencia con la Sociedad de Autores. He compuesto una soleá que se estrenará en la Bienal de Sevilla el día 28 de septiembre en el Lope de Vega y actuaré junto a Manolo Franco y Paco Jarana en un espectáculo llamado “Y Sevilla” donde estará también Antonio Canales y Segundo Falcón. 

¿Cuáles son tus artistas más admirados?

Referente al cante me quedaría con casi todos, pues son o han sido muy buenos. Caracol, Mairena, cada uno con su estilo; Chocolate, La Paquera, Enrique Morente. Todos tienen una personalidad diferente y se puede disfrutar de todo, desde un disco de Tomas Pavón como hasta otro de Paco Taranto.

¿Donde se encuentra el límite de la guitarra?

La guitarra no tiene límites. Por su estructura es como un puzzle interminable.  Una cantidad de acertijos, posiciones y malabares,  siempre voy a encontrar un acorde nuevo.