18 de julio de 2014

El calzado, una pieza clave en el vestuario

Isabel Sanz/ Directora del Mancool

Igual que para las mujeres el zapato y el bolso son su insignia de distinción,  para el hombre lo es el calzado y el reloj.


Hoy vamos hablar de la pieza más importante de un buen fondo de armario, el calzado. El zapato es el broche que hace que un look normal se convierta en espectacular, o todo lo contrario,  puedes  llevar un traje impecable pero si te has confundido al elegir el zapato desmerecerás todo el conjunto haciéndolo mediocre. Dentro de que no queremos entrar en grandes gastos impagables para la mayoría de los mortales, el zapato es donde mayor inversión se debe hacer.

Hay muchos modelos, pero solo uno de ellos es imprescindible en tu fondo de armario. El Oxford de color negro. Este clasico inglés presente en los armarios de los hombres más elegantes del mudo,  también lo podremos llevar con chaqué si surge la ocasión. Una de sus características más significativas son las costuras prusianas.

El modelo Oxford lo podemos encontrar de tres tipos diferentes, clásico liso, el semi-brogue (con perforaciones discretas en la puntera y  alrededor de las palas laterales) y el Full-brogue , mucho más recargado y que como siempre decimos en el buen vestir “menos es más”.  Este tipo de modelo lo vamos a dejar para un estilo más informal. 


Es muy importante tener como mínimo dos pares de zapatos, el motivo es que los debemos dejar respirar como mínimo un día después de haberlos llevado. El zapato en caliente se deforma. Debemos cuidarlos con mimo y colocarles los pernitos. Los pernitos deben ser de calidad, a ser posible de cedro rojo natural, ya que de esta forma se absorberá la humedad del zapato y desaparecerá ese olor tan molesto. Aparte de estas cualidades los pernitos nos ayudaran a alargar la vida del calzado, ya que hemos realizado un gasto importante y de esta forma  lo agradeceremos durante años.

Es aconsejable tener un zapato color tabaco, moka, marrón oscuro o burdeos. Cualquiera de ellos combinara a la perfección. Normalmente somos de utilizar zapato marrón pero un burdeos o un tabaco nos dará el mismo juego y algo más de personalidad. El segundo modelo por el que apostamos para nuestro fondo de armario es el Monkstrap.

Tiene las mismas características que el Oxford;  la diferencia se encuentra en que este modelo sustituye los cordones por las hebillas.  Aunque a los ingleses más puristas no les convencen, los italianos apuestan por ellos y nosotros también lo hacemos. 

Este modelo,  sustituto perfecto para los caballeros que utilizan el mocasín cuando van con traje argumentando su comodidad, el Monkstrap, es un zapato muy cómodo y pensado para caballeros con el pie ancho.

Este modelo cuenta con una gran ventaja sobre el Oxford  ya que le podremos sacar partido cuando vistamos más informales o casual, incluso con pantalón vaquero, dándonos un toque de distinción y estilo. La única  desventaja, es que no se pueden utilizar  para chaqué o eventos formales.