6 de abril de 2014

Moda Mujer: “El comportamiento de la mujer de mantilla”

Antonio María Valero 
Taller de ropa “Estrella 13”

Ya que estamos próximos a la Semana Santa, y podríamos hacer una reflexión acerca de la forma de vestir y comportarse una mujer vestida de mantilla.

Recordemos que este vestido tan característico en nuestra cultura indica luto, recogimiento y es el que utilizamos para acercarnos a los sagrarios y ofrecer nuestras oraciones. No es la    indumentaria más acertada para tomar cervezas en la puerta de un bar. Deben elegirse escrupulosamente los accesorios con los que acompañaremos este peregrinar entre iglesias. Las gafas de sol, por ejemplo, son un artículo
que no está bien visto cuando una mujer va ataviada con la mantilla.

Referente al vestido, debe ser negro, de cortes rectos, por debajo de la rodilla, sin volúmenes y para nada entallado. Y siempre, como se ha comentado, por debajo de la rodilla. Los tejidos más  apropiados (nunca de brillo), son el Creppé, Terciopelo, y si dejamos a un lado el encaje, mejor.

Atendiendo a la mantilla, tenemos dos tipos: la de blonda y la de chantilly. Cualquiera de las dos son válidas y enriquecen por sí mismas el austero vestido negro.  La elección del tamaño de la peina va a depender de nuestro gusto, seguro que encontramos la más apropiada en la gran variedad que ofrece el mercado tradicional. La mantilla va colocada sobre la peina, dejada caer suavemente y facilitando el movimiento de la cabeza. Es conveniente sujetarla al hombro con alfileres de cabecilla negra, para evitar que la mantilla vuele, así de esta forma será más cómoda de llevar. Su colocación varía según el día que elijamos para vestir esta tradición. Si lo hacemos el Jueves Santo se deja ver la frente; mientras que si optamos por el Viernes Santo,  la mantilla debe cubrir la frente unos 2 cms. con la blonda.

El traje de mantilla es austero, la sencillez prevalece por encima de todo y su correcta puesta en escena es mucho más estricta. No en vano se utiliza exclusivamente en la Semana de Pasión, por lo que es totalmente inaceptable la utilización de claveles o peinecillos.

Con respecto al maquillaje, siempre suave, nada de tonos fuertes. Son muy aconsejables los tonos rosas o nudes. No utilizar colores bermellones, rojos y tonalidades fuertes.

El pelo debe ir siempre recogídos con moños bajos, debemos de evitar el pelo suelto y los flequillos.

Los complementos que deberían acompañar nuestro traje serían pendientes y broches, normalmente, a juego, preferiblemente de plata vieja, algún tipo de pulsera, pero nunca reloj. El bolso apropiado sería una cartera de mano negra, en el que guardaríamos el rosario. Este solo saldría en los templos para rezar. El uso de unos guantes negros se deja a la elección de cada una. Las medias han de ser lisas negras y de cristal, evitar siempre de encajes o tupidas, al igual que las de color carne. El zapato de salón con medio tacón.

Bueno, con estos sencillos comentarios espero haber ayudado a la elección y correcto uso de vuestro traje de mantilla. Que disfrutéis de nuestra Semana Santa