21 de abril de 2014

Gestos y detalles en el mano a mano de Miura

Plazadetorosdelamaestranza.com

Excelente ambiente en la apertura de la temporada sevillana para presenciar el mano a mano entre Manuel Escribano y Daniel Luque con los toros de Miura. La tarde no albergó triunfos, pero sí muchos momentos de interés y detalles que gustaron a los aficionados. En esta ocasión el ganado no tuvo el buen comportamiento del año pasado y limitó el desempeño de los toreros.

CRÓNICA:

Los dos diestros sevillanos Manuel Escribano y Daniel Luque se fueron de vacío esta tarde en el mano a mano de Miura. Ambos mostraron buena disposición y dejaron detalles interesantes, pero no pudieron alcanzar la meta del triunfo.

Escribano se fue a portagayola a recibir al primero de la tarde y se mostró firme con el capote, llevándose la primera ovación. Después se lució en un quite por chicuelinas y el toro se arrancó bien a la segunda vara. Luque hizo un quite en su turno y Escribano se lució en banderillas, destacando el segundo par de dentro a fuera. El torero de Gerena se la jugó al iniciar la faena con un pase cambiado y después ligó dos series por el pitón derecho. Al natural el toro era más complicado. Cuando volvió a la derecha ligó tres y el de pecho con mucho mérito. Siguió intentándolo hasta apurar todos los muletazos que tenía el 'miura'. Mató de media y varios descabellos y fue ovacionado.

Luque se mostró lidiador de salida con el segundo de la tarde, al que hizo un buen quite con dos verónicas y media de calidad. Replicó Escribano con lopecinas y respondió Luque toreando de nuevo muy bien a la verónica. Hubo competencia en quites. La faena de muleta la basó en la mano derecha, mejor pitón del toro aunque siempre con tendencia a echar la cara arriba. El de Miura se apagó pronto y terminó rajado, limitando la labor del torero. Lo mató de buena estocada. Silencio.

Manuel Escribano se la jugó al irse a portagayola en el tercero de la tarde. El toro le pasó por encima y luego hizo por él en el suelo. Por fortuna no pasó nada y después lo toreó muy bien a la verónica. Se lució en banderillas, destacando un par de calafia que puso en tercer lugar. Antes de comenzar la faena se lanzó al ruedo un espontáneo que fue reducido por las cuadrillas. Cuando comenzó la faena, Escribano se encontró con un toro que se agotó pronto y al que le costaba pasar. Lo intentó por ambos pitones pero su esfuerzo fue en vano. Dos pinchazos y media. Silencio.

En el cuarto la lluvia hizo acto de presencia y empañó la actuación de Daniel Luque. Para colmo el toro fue de esos 'miuras' que no tienen ni un muletazo: peligroso y orientado por los dos pitones. Lo mejor fue la gran estocada con la que despachó a su oponente.

Escribano se fue a portagayola también en su último toro de este mano a mano. En banderillas hizo despertar a la plaza con un tercer par por los adentros de máximo riesgo. Comenzó la faena por el lado izquierdo y después se cambió a la derecha, intentando sacar partido de la corta y dificultosa embestida del toro. No pudo construir faena, pero mató de una gran estocada.

En el sexto saludó en banderillas Curro Robles. Luque le plantó cara en la muleta a un toro nada claro y muy brusco al que le buscó las vueltas para sacarle algunas series por el derecho. De mitad en adelante, la faena se convirtió en un toma y daca en el que quedó demostrada la buena disposición del torero y la poca condición del toro.