6 de abril de 2014

Deportes: Deportividad en su esencia pura



Marta Segura
Periodista Deportiva

El deporte tiene en las Olimpiadas la meta de cualquier deportista. Es la cima deseada, y la perseverancia y el sacrificio el cáliz del que beber cada día para conseguirlo.

Hay muchos otros torneos que consiguen mantener el espíritu olímpico, que no es otro que el puramente deportivo. Muchas veces vemos mezclados la política con el deporte, craso error que siempre viene a intentar destruir valores donde los hay.

Estamos acostumbrados a ver un partido de fútbol con imágenes lamentables de uno pisando al otro, engañando al árbitro, olvidando que el deporte no es el engaño. Luego hay otros que nos devuelven la ilusión por la honestidad, la superación, con una alta exigencia mental o solidaridad como es el caso del golf.

¿Se imaginan que porque hubiera abejas en un saque de esquina el Madrid le concediera un gol al Barcelona? Pues algo parecido puede ocurrir en el golf y de hecho ocurre. Hace unos días vivimos como Sergio García, en plena eliminatoria de cuartos de final de la primera prueba del campeonato del mundo, el Accenture WGC, concedió un hoyo a su oponente, Ricky Fowler, por haber esperado bastantes minutos a que el español pudiera golpear una bola que cayó en una zona plagada de abejas. El castellonense iba por delante, pero finalmente perdió el partido. Este gesto, que muchos polemizaron, es deportividad en su pura esencia, sin más.


Todo aquel que siga pensando sobre la etiqueta elitista de este deporte está bastante alejado de la realidad. No hay más que dar un paseo a diario por cualquier campo de golf público o comercial. Empezar a jugar al golf es pelear con un enganche a un deporte que igual te sitúa en la cima un día, que al siguiente te da un baño de humildad. Pues bien, a menos de 200 días para la Ryder Cup -el mejor torneo de golf del mundo que enfrenta a Estados Unidos contra Europa, y que encumbró a la leyenda de Severiano Ballesteros-, les recomiendo que si aún no lo conocen se den un buen paseo, rompan con los tópicos y disfruten de un paseo por un campo de golf compitiendo contra uno mismo y contra el campo, disfrutando de los valores del deporte y de la naturaleza.